Unico y especial

Miguel era un niño muy maltratado por su mamá; pero un día, le cayó una gran fruta en la cabeza cuando barría el patio de su casa. Se desmayó y lo llevaron al hospital; allí, el doctor que lo atendió le hizo comprender que él era único, especial y diferente porque así lo había hecho su Creador. El doctor también se lo hizo ver a la mamá de Miguel, quien desde ese día cambió con sus hijos y decidió ir con ellos a la iglesia a agradecerle a su Creador por haberlos hechos a su imagen y también únicos, especiales y diferentes