La rueda perfecta

La Tía Anabel compartió un plato de comida especial con la vaca Pinchi y ella a su vez la compartió con uno de sus amigos y de allí en adelante cada uno fue compartiendo la comida hasta que el plato llegó de nuevo a la Tía Anabel y ella los reunió y comprendieron que se había dado una “Rueda perfecta” en el compartir