Llegando al cielo

Pinchi leyó el cuento de las habichuelas y quiso llegar al cielo porque sabía que allí estaba Dios. Sembró unas semillas de esa planta y Dani la ayudó a regarla. La semilla comenzó a crecer al instante y se convirtió en una gran planta que crecía y crecía. Llegó Alejo y preguntó qué sucedía. Ellos se lo explicaron y él les aclaró que la única manera de llegar a la ciudad de Dios es sembrando la semilla de la Fe en Jesucristo.