El cocuyo que queria brillar como las estrellas

Un cocuyo muy pequeño siempre soñó alumbrar a todos, como una estrella y un día decidió irse al cielo para cumplir su sueño. Cuando subió a un árbol muy grande se llevó una profunda decepción porque el cielo estaba muy lejos. Pero, de pronto, todo cambió porque un pichón de azulejo que vivía en ese árbol lo confundió con una estrella que había ido a darle su luz a él y a su mamá. Ese día el cocuyo comprendió que se podía dar luz a todos los que estaban cerca de él, que no era necesario ir hasta el cielo para dar luz.