La Perpetuidad de la Ley de Dios frente a la Legislación Humana
La normatividad de Dios es eterna e inmutable, a diferencia de las leyes humanas, que son cambiantes y muchas veces ineficaces para mantener el orden y la justicia.
La normatividad de Dios es eterna e inmutable, a diferencia de las leyes humanas, que son cambiantes y muchas veces ineficaces para mantener el orden y la justicia.