Muchos creyentes enfrentan situaciones difíciles: relaciones no formalizadas, confusión sobre el futuro, heridas del pasado y la lucha por perdonar. En este episodio, veremos que el evangelio no solo responde a preguntas teológicas, sino que transforma la vida cotidiana. Cristo no vino a redimir nuestras ideas… vino a redimirnos por completo: cuerpo, alma, historia y relaciones. En Él hay gracia para empezar de nuevo.
¿Qué hago con mi pasado y mis heridas?
Agregar a favoritos