Shiloh nos enseña que puedes perder el lugar… pero nunca la promesa. Aunque el Tabernáculo fue removido, la Presencia sigue buscando corazones donde habitar. Dios no está atado a una tienda ni a una ciudad: está buscando habitar en ti. Así que, si hoy escuchas Su voz como Samuel en Shiloh, responde: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” … y prepárate para un nuevo comienzo. // Escrito por Mercy Cosme
Shiloh, donde habita y promete
Agregar a favoritos