Dios quiere recordarte que eres plenamente adoptado como su hijo. No eres un esclavo, sino un hijo amado, heredero de todas sus promesas. Descubre cómo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo obran en perfecta unidad para darte una vida de comunión, aceptación y amor. Acompáñanos y permite que esta verdad llene tu corazón de gratitud y paz. Escrito por Luciano Goicochea
Eres parte de su familia, vive bajo sus brazos de amor
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