Nada debe satisfacer el profundo anhelo de nuestro corazón más que…
¿Qué está bloqueando tu oído espiritual? ¿Una relación que no edifica? ¿Un mal hábito? ¿El ruido de tus propias preocupaciones? Dios sigue hablando, sigue buscándote. Hoy es el momento de silenciar el ruido y correr a Sus brazos. Allí encontrarás la paz y dirección que estabas buscando. Escrito por Mercy Cosme