En este devocional estaremos hablando sobre como Isaías, al encontrarse con Dios, entendió su fragilidad y al mismo tiempo descubrió que podía ser renovado y usado por Él. Así también nosotros, aunque no tengamos una visión tan clara como la suya, podemos responder con fe y valentía al llamado de Dios. No tengas miedo, pídele que te ayude a ser fuerte y deja que su gloria llene tu vida y te guíe a marcar la diferencia. Escrito por Luciano Goicochea
Un llamado a la valentía y al servicio
Agregar a favoritos