Las personas orgullosas se preocupan por lo que otros piensan. Se esfuerzan por proteger su imagen y su reputación, al contrario de las personas humildes y quebrantadas que se preocupan por ser genuinas. Lo que les importa no es lo que los demás piensen, sino lo que Dios piensa de ellas, y están dispuestas a morir a su yo. Nancy DeMoss Wolgemuth lo explicará en este episodio de Aviva Nuestros Corazones.
Quebrantamiento: un corazón avivado por Dios, Día 3
Agregar a favoritos