¿Qué pasa cuando nuestros mejores planes para el Señor se estancan o se desvían de la ruta? Hoy, al estudiar Romanos 15:22-33, veremos cómo Dios usó los planes retrasados de Pablo, una ofrenda de generosidad y una petición urgente de oración para cumplir Su propósito. Acompáñanos para aprender cómo podemos seguir sirviendo y descansando en el Dios de paz que dirige cada uno de nuestros pasos.
Nuestros planes en manos de Dios (Romanos 15:22-33)
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