En este episodio, nos preguntamos: ¿Es la unidad posible cuando las divisiones parecen insuperables en nuestra familia, iglesia o país? Descubrimos en Romanos 15:8-13 cómo el plan eterno de Dios es unir a judíos y gentiles en una sola voz de alabanza por medio de Jesucristo. Juntos aprendemos que la fidelidad de Cristo a las promesas pasadas es la base de nuestra esperanza futura y de la unidad que glorifica a Dios.
La raíz que une a las naciones (Romanos 15:8-13)
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