Si una amiga te prestara un tesoro invaluable, seguramente lo cuidarías con muchísimo esmero. Nuestros hijos son tesoros que Dios nos ha confiado por un tiempo. ¿Estás cuidando bien lo que le pertenece a Él? Aprendamos hoy sobre esta verdad en Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth.
La oración de Ana y el poder de Dios, Día 6
Agregar a favoritos