Quiero recordarte lo siguiente: Si Dios me sostuvo en momentos difíciles, también puede sostenerte a ti. Dios no tiene hijos favoritos, pero sí hijos profundamente amados. Y cuando descubres cuánto te ama, entiendes que los milagros no son solo para otros... también son para ti. // Escrito por Mercy Cosme
La hija favorita de Dios
Agregar a favoritos