A veces pensamos que seguir el plan de Dios significa perder nuestros propios sueños. Pero ¿y si, en realidad, es allí donde encontramos el verdadero gozo? Escucha los testimonios de tres mujeres que descubrieron que el hogar no limita el propósito de Dios, sino que lo convierte en el lugar donde el evangelio transforma generaciones. No te pierdas este episodio de Aviva Nuestros Corazones.
Hogares transformados por el evangelio
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