La sal preserva y da sabor; la luz guía y revela el camino. Así también, nuestra Fe cobra vida cuando fortalecemos, consolamos y servimos con un corazón sincero. Ven y permite que la Luz de Jesucristo brille a través de ti; esa Luz que nunca se apaga. // Escrito por Luciano Goicochea
El poder de vivir en armonía con Jesús
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