Al acercarse el final de sus días, el apóstol Pedro se hizo cada vez más persistente en su preocupación por mantener a los nuevos creyentes alerta en cuanto a las falsas doctrinas que algunos mal llamados maestros estaban enseñando. Pedro usa su testimonio personal para animar y motivar a los nuevos creyentes a permanecer firmes en la verdad de las Escrituras. ¿Está usted encaminando a otros en la sana doctrina?
Siete pasos_Parte 4
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