Los peregrinos llegan a un país muy agradable donde el sol brilla de día y de noche, porque está lejos del Valle-de-la-Muerte y también del alcance del gigante Desesperación. Cuanto más se acercan a la ciudad Celestial más magnífica y perfecta es la vista
Peregrino 40 - Consuelo al final del Río
Agregar a favoritos