Cuando ves tu cuerpo como tu propiedad, haces con él lo que tú quieres, inclusive lo dañas para ser aceptado por otros. Pero cuando ves tu cuerpo como propiedad de Dios, todo cambia.
Juzgando las Apariencias 4
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Cuando ves tu cuerpo como tu propiedad, haces con él lo que tú quieres, inclusive lo dañas para ser aceptado por otros. Pero cuando ves tu cuerpo como propiedad de Dios, todo cambia.