Como está tu corazon

Fuimos llamados a dar fruto y en abundancia

La angustia

No existe ninguna aflicción de la que Dios no pueda librarnos

Guardar la unidad

Nuestra unidad muestra a Cristo

Descansar

Volver al plan propuesto por Dios es vivir mejor.

Cúan pobres somos

Admitir humildemente nuestra necesidad de Dios es la llave que, junto con la fe, abre la puerta a sus bendiciones.

Medicina para el alma

En el perdón de Cristo hay salud eterna para el alma.

Confianza

Nuestra bendición está asegurada.

Herramientas

Las herramientas son útiles, pero no por si solas.

Demuestra tu amor

Muestra tu fe haciendo servicios a tu prójimo.

Obedeciendo por fe

Confía en Dios: saldrás adelante y vencerás.

El llamado

Que el coraje de María nos inspire a avanzar hacia horizontes amplios.