El arbol de los valores

El pato Dani encontró un árbol que era especial, sus frutos tenían los nombres de los valores. Entonces, buscó a sus amigos para que lo conocieran y Sabú el Búho les explicó la importancia de los Valores del Reino y ellos se fueron contentos a compartirlos por todas partes.

Diferentes familias y un mismo amor

El Osito Totó se perdió y estaba sin su familia; entonces, los amigos del bosque lo cuidaban y se turnaban para tenerlo en su casa. Totó, al pasar el tiempo, notó que cada familia era diferente y tenía sus propias costumbres; pero, se dio cuenta de que todos en el bosque practicaban los valores del respeto, el amor y la unidad, entre otros. Al final, aparecieron sus padres y se fue contento y agradecido.

El dia del abrazo

Al bosque de los amigos de Pedrito llegó un osito que le gustaba abrazar a todo el mundo, eso causó risa y hasta burla en algunos animales; pero, la Vaca, que conocía muy bien la importancia de las caricias y cariños ideó celebrar el Día del Abrazo. El osito ayudó a los amiguitos animales a practicar esas expresiones de afecto y al final reconocieron la importancia de esta práctica entre familiares y amigos

El espejo del agua

Dos amigos de Pedrito paseaban por el bosque cuando encontraron un pequeño pozo de agua, bebieron, jugaron y uno de ellos vio su imagen reflejada en el agua. Al día siguiente regresó al pozo y vio su imagen distinta a la del día anterior. Habló con el Búho sabio y éste le explicó que la imagen es el reflejo de lo que se siente. El amiguito, a partir de entonces, busca estar alegre y en paz, porque como se ve a sí mismo, lo ven los demás.

El mensaje de la sombra

Un día, el gallo Roco se internó en el bosque y se encontró con su sombra que le seguía, trato de alejarla o desaparecerla y no pudo, se recostó un rato y escuchó a su sombra que le daba malos consejos como conseguir comida sólo para él, que dijera que él era el mejor y más fuerte, que enfrentara a sus amigos… Cuando sus amigos se dieron cuenta, con el apoyo del sabio búho lo ayudaron a regresar y a ser el mismo de nuevo.

El mensaje de la tortuga

El riachuelo del bosque se secó y el pozo más cercano estaba muy lejos y eso angustió a los amigos del bosque. Entonces, la tortuga les dijo que ella sabía dónde había un manantial nuevo. Ella, junto a algunos amigos fue a buscarlo, durante el recorrido, la tortuga les mostro algunos secretos de la naturaleza. Llevaron agua al bosque y todos le agradecieron a la tortuga por enseñarles paciencia y mostrarles los secretos de la naturaleza.

El secreto del conejo

En el bosque estaban preocupados porque los pequeños no querían comer bien, solo querían miel. Entonces algunos amiguitos recordaron al conejo Rubí, que era bueno cosechando vegetales y conocía buenas recetas. Lo llamaron y llegó contento, luego invitó a los pequeños al sembradío y los puso a sembrar semillas, cosechar, recoger los frutos que ya estaban maduros y finalmente fueron a la cocina. Allí, los enseñó a preparar unas ricas recetas de ensaladas, cremas, sopas... Los pequeños aprendieron el valor de la siembra y la cosecha y lo importante de la preparación de los alimentos para su salud.

El sueño de Alejo

Una noche el perro Alejo soñó algo extraño, que en el bosque todos sus amigos actuaban como el: ladraban, guardaban huesos, se rascaban con una pata, etc., luego soñó que todos eran como la vaca Pinchi, mugían, comían pasto y andaban poco a poco. Después soñó que todos eran como el gallo… al final, despertó y vio que todo estaba normal y le dio gracias a Dios porque todos eran diferentes.

El viaje mas bello

La Iguana Ana se puso triste porque su mamá iguana se había ido para no regresar. Los amigos del bosque la consolaron y buscando formas de ayudarla a superar su dolor, su amiga La Vaca Pinchi y el Búho Sabio, durante la merienda, le hicieron notar que la semilla cuando se siembra, crece, florece y da frutos… pero antes debe irse, morir…la iguana Ana comprendió que Dios nos hizo con un propósito y “sea que vivamos o que muramos…somos del Señor”

El visitante especial

Al bosque llegó un animalito que venía de muy lejos, cansado y hambriento; pero, los amiguitos no le prestaron atención porque estaban preparando una fiesta con sorpresas. Sólo la Vaca lo ayudó. Al día siguiente se hizo la fiesta y el búho sabio presentó su sorpresa: un distinguido visitante (El Señor Octavio el Morrocoy), el viajero que casi nadie notó, salvo la Señora Vaca…, que fue solidaria con él.

La luciernaga de la paz

Una noche apareció una luciérnaga en el bosque y los amigos se sorprendieron al verla, sola y tan frágil. Había viajado mucho y se había perdido; pero, aunque era tan pequeña, su luz brillaba y alumbraba por donde pasaba. La luciérnaga les dijo que tenía un mensaje de la paz, una pequeña luz y débil que debían cuidar para evitar que se apagara. Al despedirla, los amigos le agradecieron su mensaje de paz.