La asamblea de las herramientas

Las herramientas se reunieron un día muy disgustadas porque a cada una de ellas le molestaban los defectos de los demás; pero, cuando estaban en plena reunión llegó el carpintero y utilizando las cualidades de cada una de ellas diseñó un hermoso mueble. Entonces, ellos aprendieron a valorar las cualidades de los demás y a trabajar como un equipo, …Leer más

El cocuyo que queria brillar como las estrellas

Un cocuyo muy pequeño siempre soñó alumbrar a todos, como una estrella y un día decidió irse al cielo para cumplir su sueño. Cuando subió a un árbol muy grande se llevó una profunda decepción porque el cielo estaba muy lejos. Pero, de pronto, todo cambió porque un pichón de azulejo que vivía en ese árbol lo confundió con una estrella que había ido a darle su luz a él y a su mamá. Ese día el cocuyo comprendió que se podía dar luz a todos los que estaban cerca de él, que no era necesario ir hasta el cielo para dar luz.

Llegando al cielo

Pinchi leyó el cuento de las habichuelas y quiso llegar al cielo porque sabía que allí estaba Dios. Sembró unas semillas de esa planta y Dani la ayudó a regarla. La semilla comenzó a crecer al instante y se convirtió en una gran planta que crecía y crecía. Llegó Alejo y preguntó qué sucedía. Ellos se lo explicaron y él les aclaró que la única manera de llegar a la ciudad de Dios es sembrando la semilla de la Fe en Jesucristo.

El mostruo de la basura

Juancho, Rogelio y Frank eran unos niños muy desaseados y su mayor diversión era ensuciar todo. Eran tan desaseados que los llamaban “Los cochinitos sin causa”. Un día, les hicieron vivir una experiencia que los transformó y desde ese día se convirtieron en niños ordenados y aseados que cambiaron la comunidad que siempre mantenían sucia en una limpia y ordenada, por eso los comenzaron a llamar “los Econautas con causa”

Una vida ordenada

Secar la ira

Las cualidades de un lapiz

El hijo diligente

Un amigo verdadero

Unico y especial

Miguel era un niño muy maltratado por su mamá; pero un día, le cayó una gran fruta en la cabeza cuando barría el patio de su casa. Se desmayó y lo llevaron al hospital; allí, el doctor que lo atendió le hizo comprender que él era único, especial y diferente porque así lo había hecho su Creador. El doctor también se lo hizo ver a la mamá de Miguel, quien desde ese día cambió con sus hijos y decidió ir con ellos a la iglesia a agradecerle a su Creador por haberlos hechos a su imagen y también únicos, especiales y diferentes

El pozo de la paciencia

Registro de Correo Electrónico

Sign Up for our Newsletter

Actualizaciones, noticias, Enseñaza Bíblica y mensajes inspiradores de las voces cristianas más reconocidas.

Gracias por suscribirte a las actualizaciones de RTM360.

Falta información requerida