Como Conviene a Santos

Las tinieblas amenazan a las comunidades cristianas si sus líderes no se apegan a las verdades reveladas en la Palabra de Dios y que nos llaman a vivir como conviene a santos.

Luces en el Mundo

No podemos encerrarnos dentro de nuestras iglesias solo para disfrutar de la fe, animarnos y ayudarnos los unos a los otros. Debemos salir al mundo y reflejar así la luz de Cristo.

El Poder del Perdón

Debiera ser normal y fácil perdonar y pedir perdón. Algunos creen que jamás ofenden o actúan mal y piensan que pedir perdón es humillante. Debiéramos apresurarnos, tanto para pedir perdón como para otorgarlo.

Benignos y Misericordiosos

Contrario a lo que muchos piensan, mientras más crecimiento espiritual tengan los creyentes serán más misericordiosos y menos exigentes, legalistas, condenatorios y acusadores constantes.

No hay Temor de Dios

Cuando debido a su lascivia el hombre y la mujer posmodernos pierden toda sensibilidad espiritual, no aceptan barreras ni limitantes a cuanto deseo entre en su corazón.

Vidas Cambiadas

Si las personas que dicen creer en Cristo no muestran una genuina transformación en sus vidas, ocurrirá una banalización del mensaje del evangelio aunque estén llenas de magníficas intenciones y visiten las iglesias.

Sinceridad Espiritual

Muchos creyentes viven como si estuvieran rodeados de enemigos, y no muestran sus verdaderos sentimientos y preocupaciones a los demás. Al actuar así, no fomentan relaciones transparentes y significativas.

Cristianos frivolos

¿Será que algunos cristianos pretenden vivir de manera frívola y, debido a un conocimiento pobre de la Biblia, se permiten una conducta permisiva donde los valores cristianos son violados con impunidad?

Sirviendo Como Cristo

Nos sorprenderemos en el cielo cuando sepamos de la grandeza del ministerio de algunos hermanos y hermanas a quienes nunca valoramos como ellos se merecían.

Ofreciendo lo Mejor

En la obra del Señor, los que brillan en las plataformas puede que no sean quienes ministren más conforme al espíritu de Cristo, sino los que trabajan tras bambalinas sin ser reconocidos.

Reconociendo Diferentes Ministerios

Todos los que sirven en el cuerpo de Cristo, son ministros del Señor y son tan valiosos y necesarios como los predicadores y los maestros. Nosotros necesitamos de ellos y ellos de nosotros. En la obra del Señor todos somos siervos y todos somos valiosos.