Para un momento como éste 2
La historia de Ester nos recuerda que, incluso cuando no vemos a Dios mencionado, Su mano sigue obrando detrás de cada escena. Él usa personas comunes en momentos extraordinarios, como a Ester, para cumplir Sus propósitos eternos.
Para un momento como éste 1
Dios obra soberanamente, incluso en silencio, preparando personas y circunstancias para cumplir Su plan redentor, a pesar de la oposición del enemigo y de decisiones humanas que parecen accidentales.
El Plan de Salvación
Dios reveló a Pablo el Evangelio de la Gracia, oculto desde siglos, para anunciar la salvación por fe en Cristo crucificado y resucitado, sin ley, solo por gracia y verdad.
El Pariente Redentor 3
La historia de Rut revela el plan soberano de Dios: redime a través del pariente cercano, anticipando a Cristo, quien pagó nuestra deuda y nos integró en su linaje por gracia.
El Pariente Redentor 2
Dios dirige soberanamente cada detalle para llevar a Rut, una extranjera pobre, a una relación redentora con Booz, anticipando la obra de Cristo como el verdadero pariente redentor de la humanidad.
El Pariente Redentor 1
Cristo, el único digno, abrirá los sellos del juicio para redimir el planeta, recuperando el dominio perdido por Adán y enfrentando el mal que Satanás ha sembrado durante siglos.
Redimir, Redimido, Redención 4
Avanzaremos en todo el concepto de la redención: desde Adán, pasando por la liberación de Israel de Egipto, hasta llegar a la redención de toda la raza humana por medio de la cruz, para entonces explorar la redención del planeta.
Redimir, Redimido, Redención 3
La redención en Cristo libera al creyente de la maldición de la ley, justificándonos solo por fe, no por obras, mostrando la gracia divina que transforma vidas permanentemente.
Redimir, Redimido, Redención 2
La Pascua y el paso por el Mar Rojo revelan cómo Dios redime a su pueblo mediante la sangre derramada y su poder sobrenatural, invitándonos a confiar plenamente en su salvación.
Redimir, Redimido, Redención 1
La caída de Adán y Eva rompió la comunión con Dios, pero Su gracia y sacrificio iniciaron el proceso de redención, restaurando la relación a través de la fe y la justicia de Cristo.