Las vacaciones de la primavera de 2003 no podían haber sido mejores para la estudiante universitaria Shauna Shanks. Ahí fue cuando su novio, Micah, le propuso matrimonio a los pies del puente Golden Gate. En su emoción, no tenían la menor ida de los desafíos que afrontarían en el futuro. Después de todo, ambos amaban a Jesús y se amaban el uno al otro, entonces, ¿qué podría salir mal? Se casaron, los hijos llegaron rápidamente y el trabajo se puso difícil. Con el paso de los años, el resentimiento y las molestias comenzaron a echar raíces. Shauna cuenta el impacto que sintió cuando su esposo, Micah, le pidió el divorcio a los diez años de casados.
En las buenas y en las malas, Dia 2 de 6
Agregar a favoritos