La mejor manera en que un creyente con una perspectiva Bíblica puede imaginar el cielo es así: La ausencia de todo lo que rompe el corazón, lastima el alma, y entristece al espíritu y la presencia de todo lo que regocija el corazón, refresca el alma, y levanta el espíritu—para siempre.
¿Qué Haremos en el Cielo? (Parte 1)
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