Hay una variedad de problemas sociales y médicos que dominan nuestra cultura: las enfermedades de trasmisión sexual, el embarazo en la adolescencia, hijos nacidos a padres no casados, el aborto inducido en embarazos no queridos. La respuesta de Dios a todas estas situaciones es la pureza sexual. 1 Tesalonicenses 4:1-8
En Defensa de un Poco de Castidad (Parte 2)
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