Autocuidado
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Marcos 6:31
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Mitos cristianos acerca de la salud mental
Aborda los mitos cristianos sobre la salud mental, desmontando creencias erróneas y mostrando una visión de fe más compasiva y realista.
El triángulo cognitivo
Cómo los pensamientos, las emociones y las conductas se influyen mutuamente, creando un ciclo que puede mantener el bienestar o el malestar psicológico.
Que es la salud mental desde una mirada cristiana
El cuidado integral de la mente, el corazón y el espíritu en relación con Dios.
Los roles que nacen del dolor
El episodio explica cómo los niños en familias disfuncionales adoptan roles —como héroe, oveja negra, niño perdido o payaso— que luego afectan su vida adulta y su forma de relacionarse emocionalmente.
Las Raíces de la Codependencia
La codependencia suele originarse en familias disfuncionales donde no hay comunicación emocional, los límites son rígidos, existen secretos y se niegan los problemas…
Detectando la Codependencia
La codependencia no es una enfermedad, sino un patrón aprendido que puede cambiar. Se identifican señales mediante preguntas, mostrando cómo afecta relaciones amorosas, familiares y laborales, y resaltando la importancia de poner límites saludables con ayuda del Señor.
Ayudar no es rescatar
La codependencia surge cuando confundimos el amor con el control y el autosacrificio. Ayudar desde el amor respeta límites; rescatar impide el crecimiento y nos desgasta emocionalmente.
Cuando ayudar se vuelve control
La codependencia es una forma activa de dependencia: busca asegurar amor mediante el control y el autosacrificio. Aunque parezca “bueno”, distorsiona las relaciones y el lugar de Dios en nuestras vidas.
Dependencia vs. Codependencia
La dependencia busca recibir, la codependencia busca dar compulsivamente. Ambas distorsionan la identidad y los límites, y solo en Cristo encontramos nuestro verdadero centro.
Moisés y la carga emocional
Moisés enfrentó agotamiento al cargar con la dependencia del pueblo. Su historia nos invita a delegar, sanar nuestras emociones y obedecer a Dios para no quedarnos fuera de la “tierra prometida” que Él preparó.