Una tentación del diablo
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Mateo 4:1-25
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¡Abrid paso al rey!
“Los cielos se abrieron y él vio al Espíritu de Dios, que descendía como paloma y se posaba sobre él... Desde los cielos se oyó una voz, que decía: Éste es mi Hijo amado…” Si estás esperando una voz de los cielos declarando que Jesús era el Hijo de Dios, ¡Esta fue!
Nace una estrella
Si una persona se pone a leer la Biblia con una idea racionalista, limitada, y trata de explicar todos los fenómenos sin considerar la posibilidad del milagro, esa persona nunca entenderá.
Un control prenatal
Cada vez que una persona es escogida de entre todos los habitantes de este mundo nos imaginamos que se le elige porque tiene un valor especial por encima de los demás.
Un alto precio
Descubre cómo manejar la presión de la comparación, la importancia de aceptar la responsabilidad de nuestras acciones y el poder liberador de la honestidad contigo mismo.
Gloria a quien la merece
En un momento en que las incertidumbres parecen dominantes—trabajos inciertos, relaciones que fracasan, la presión del día a día—existe una historia que nos recuerda que la victoria y la fuerza no son conceptos modernos.
Olor a muerte
La prueba de que la Biblia es un libro legítimo y verdadero es que cuenta la verdad, la cruda realidad sobre sus personajes.
Noticias agridulces
La historia enseña que el poder verdadero se construye sobre la reflexión honesta, la reconciliación y la valentía de reconocer errores.
Independencia y muerte
Un conflicto sin tratar, una sospecha sin aclarar, una palabra sin escuchar. Cuando esas brechas se dejan crecer, nuestra relación con nosotros mismos y con los demás se fragmenta y puede terminar en dolor o tragedia.
Golpe sucio
Cuando las tensiones se incrementan y las alianzas se ponen a prueba, cada decisión que tomamos tiene el poder de cambiar el rumbo de nuestras vidas.
¿Te parece bonito?
A veces hay un problema que resolver, muchas dificultades que solucionar, pero algo en tu interior te obstaculiza para tomar la decisión, así que vas empujando la cosa y dejándola para después. A esto se le llama procrastinación. ¿La sufres?