No permitas que la ansiedad robe tu paz
Cuando la obediencia deja de ser una carga
Si creemos que nuestra aceptación ante de Dios depende de nuestro desempeño, el enemigo siempre encontrará motivos para acusarnos. Pero cuando entendemos que somos justificados por la gracia de Cristo, dejamos de obedecer por miedo y comenzamos a obedecer por amor. Ora para recordar que tu identidad no depende de tus acciones, sino de lo que Jesús hizo por ti.. Porque la obediencia no es el camino para obtener el amor de Dios; es la respuesta de un corazón que ya fue amado. // Escrito por Mercy Cosme
El poder de vivir en armonía con Jesús
La sal preserva y da sabor; la luz guía y revela el camino. Así también, nuestra Fe cobra vida cuando fortalecemos, consolamos y servimos con un corazón sincero. Ven y permite que la Luz de Jesucristo brille a través de ti; esa Luz que nunca se apaga. // Escrito por Luciano Goicochea
No todo lo que sientes debe gobernar tu vida
Hoy te invito a examinar tu corazón. Durante mucho tiempo pensé que era normal vivir triste o sentirme sola, hasta que Dios me mostró que, en Cristo, no somos víctimas ni huérfanos, sino hijos profundamente amados y completos en Él. Recuerda: cada batalla emocional que decides enfrentar y vencer no solo transforma tu vida, sino también la de tus hijos. Ellos heredarán más de lo que ven en ti que de lo que les dices. // Escrito por Mercy Cosme
La esencia de la misericordia
Cuando damos misericordia, abrimos nuestro corazón para recibirla; acompáñanos y descubramos juntos cómo dar y recibir misericordia transforma nuestro corazón y nos acerca al carácter divino. Aprendamos del ejemplo del rey David, quien eligió perdonar y confiar en Dios. Ven y sé parte de este encuentro donde recordaremos que mostrar misericordia es vivir la Gracia que Él nos ha dado. // Escrito por Luciano Goicochea
Libertad financiera
La libertad financiera no comienza con más dinero, sino con una mente renovada y decisiones alineadas con los principios de Dios. “Mi Dios suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria”. (Filipenses 4: 19) La verdadera prosperidad no es tener más de lo que necesitas, sino vivir con la confianza de que Dios siempre será tu Proveedor. // Escrito por Mercy Cosme
Como Judas… pero alcanzado por la Gracia
A veces al mirarnos en el espejo del alma nos descubrimos frágiles, alejados, incluso traicionando al Señor con nuestras distracciones y temores, pero en medio de nuestra culpa, Su Gracia responde más fuerte: Aun así, te amo. Te invitamos a escuchar nuestro devocional Como Judas… pero alcanzado por la Gracia, un momento para reflexionar, restaurar el corazón y recordar que no hay sombra tan densa que Su Luz no pueda atravesar. Acompáñanos y deja que Su amor te abrace una vez más. // Escrito por Luciano Goicochea
La hija favorita de Dios
Quiero recordarte lo siguiente: Si Dios me sostuvo en momentos difíciles, también puede sostenerte a ti. Dios no tiene hijos favoritos, pero sí hijos profundamente amados. Y cuando descubres cuánto te ama, entiendes que los milagros no son solo para otros... también son para ti. // Escrito por Mercy Cosme
Cuando la tentación llega, Dios abre un camino
Todos enfrentamos tentaciones… pero ¡ojo! Ser tentado no es lo mismo que pecar. Dios conoce nuestras luchas y siempre nos da una salida (1 Corintios 10:13). Acompáñanos para reflexionar sobre cómo, al orar, reconocemos nuestra dependencia de nuestro Padre Celestial y encontramos en Él la fuerza para vencer el mal y vivir en la Luz de Su Divina Gracia. // Escrito por Luciano Goicochea
Batallas Silenciosas
La vergüenza te dice: “Escóndete.” El arrepentimiento te dice: “Vuelve.” Y en la cruz encontramos esa respuesta. Ahí no solo hay perdón… hay redención para lo que hiciste, reconciliación para lo que se rompió, y restauración para lo que creías perdido. La cruz no te recuerda quién fuiste… te revela quién puedes ser en Él. // Escrito por Mercy Cosme
Orar no es una opción, es una necesidad del alma
La oración no es sólo hablar con Dios; es tener comunión con Él. Acompáñanos y descubramos juntos cómo la reverencia, la santidad y la humildad nos acercan al corazón de nuestro Padre Celestial. No te pierdas este tiempo de encuentro con Dios, en el que Su presencia puede transformar tu vida y renovar tu espíritu. // Escrito por Luciano Goicochea